Brecha digital

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Africa en el aula

Que los alumnos de escuelas nigerianos hayan entrado a sitios pornográficos es el menor de los problemas que enfrenta el programa OLPC, que a partir del ingreso de Intel a su junta directiva, se perfila más como una nueva categoría de computadora para chicos, que un proyecto dirigido a reducir la brecha digital.

Lo dijo claramente Wilton Agatstein, máximo responsable en Intel del programa Classmate (su propia versión de OLPC), al anunciar en Argentina que la empresa formará parte del proyecto de Nicholas Negroponte, el 18 de julio pasado. “Hasta el próximo año, seguiremos trabajando en desarrollos tecnológicos separados de OLPC. Pensamos que Classmate será una nueva categoría de producto, como lo son las notebooks y las PCs”, aseguró el ejecutivo.

Mientras las empresas sigan donando equipos como parte de sus estrategias de posicionamiento social basados en la filantropía, conductas similares serán objetadas desde la moral, e incluso sancionadas socialmente con su aparición en los medios.

Más allá del análisis de la conducta de los alumnos nigerianos (similar a la de cualquier adolescente de todo el mundo), es más interesante analizar lo que sucederá cuando los objetivos de Intel se cumplan.

Hoy, al comprar una PC o notebook, el proveedor de chips no tiene potestad para decidir que uso se le da a su creación. Sus productos son utilizados para operar los servidores de sitios pornográficos al que acceden chicos, sin que las empresas se preocupen demasiado, salvo alguna denuncia realizada a través de fundaciones y ONGs.

Está claro que la responsabilidad que tienen cuando donan equipos es mayor, ya que son los oferentes directos de la herramienta que permitió una acción que muchos consideran reprobable.

Para que esto no suceda está el mercado. Cuando el artefacto se convierta en producto, la excusa moral que permite al acotecimiento de Nigeria convertirse en noticia, se disolverá. Pero esto no parece ser un tema de discusión en el proyecto OLPC.

 

*La imagen fue tomada de educ.ar de una nota que habla de otros temas.

La iliquidez de los contenidos

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Vasos vacíos

Hagamos este ejercicio: adjetivemos el sustantivo contenidos tal como lo haríamos con artículos periodísticos, investigaciones o información.

Contenidos comprometidos. Contenidos jugados. Contenidos relevantes.

La palabra remite a elementos que toman la forma del objeto que las contiene. Irónicamente, se trata de una palabra continente, que puede ser definida múltiples veces, todas con una significación diferente. El efecto más interesante que logra es la de significar casi cualquier cosa.

Esta palabra se convierte en un molde que incorpora a la materia escrita, la información de un sitio web o un producto televisivo. Pero sus diferentes sentidos no la hacen una palabra más interesante, como tampoco lo es el trabajo, reducido a una forzada adaptación a moldes impuestos (formatos) en los cuales, la creatividad y la libertad parecen utopías inalcanzables.

En un sector de la economía donde los medios forman parte de grupos verticales con intereses dispersos en distintos negocios, el periodismo declina mientras florecen los sitios que ofrecen información de interés general pero centran su información en lo que sucede alrededor de los shows televisivos de mayor audiencia. Contenidos cada vez más uniformes, para continentes que no son iguales.